Enfermedades
oculares producidas
por diabetes
Cirugía de parpado funcional y cosmético
Degeneración macular asociada a la edad (DMAE)
Cirugía de alta miopía, hipermetropía y
astigmatismo
Cirurgía refractiva con lentes intraoculares
Esta técnica quirúrgica se emplea para la corrección de defectos refractivos del ojo como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. La miopía se debe a un exceso de potencia refractiva del ojo junto a un tamaño mayor del mismo. El enfoque de la imagen se produce por delante de la retina. El paciente percibe una imagen poco nítida si no utiliza una corrección adecuada. En la hipermetropía sucede justo lo contrario. El ojo hipermétrope tiene una potencia refractiva insuficiente junto a una menor longitud axial (ojo pequeño) por lo que la imagen se forma por detrás de la retina.
En el astigmatismo existe una curvatura irregular de la córnea siendo distinta la potencia refractiva en dos meridianos. En este caso la imagen se forma indistintamente antes o después de la retina según el meridiano del ojo. La córnea es responsable de aprox. un 70% de la potencia refractiva global del ojo. Realmente se comporta como una lente biológica que junto con el cristalino contribuye a enfocar la imagen sobre la retina. Esta alta potencia refractiva de la córnea se basa fundamentalmente en su curvatura. El moldeado de la córnea con láser se produce en la curvatura anterior de la córnea. De este modo se pueden producir cambios en la potencia refractiva del ojo para compensar los defectos existentes.
La técnica de LASIK (LASer In situ Keratomyleusis) es la más extendida para el tratamiento de pequeños o medianos defectos refractivos. Proviene del griego: Keratos que significa córnea y Myleusis esculpir. El cambio de la curvatura se lleva a cabo por aplicación del láser Excimer en la superficie corneal. Realmente, el tratamiento con láser se produce después de haber levantado un flap de la superficie corneal anterior. Tras apartar el flap se aplica la radiación láser sobre la córnea expuesta produciendo el esculpido de la misma. Al tratarse de un flap muy fino al reponerlo sin necesidad de suturas, reproduce el esculpido practicado en las capas más internas. Para llevar a cabo esta técnica es suficiente la aplicación de unas gotas anestésicas. La alta concentración del producto anestésico que se alcanza en las capas más superficiales de la córnea, junto con la rapidez del procedimiento hace posible su práctica sin molestias para el paciente.